|
OSO
PARDO PIRENAICO: ¿RENACER O EXTINGUIRSE?
|
El
oso pardo es actualidad en estos días primaverales. Pero
no porque se haya despertado y desperezado en el interior su cubil,
en su osera escondida entre peñas y vegetación, sino
porque el Gobierno francés ha anunciado que nuevamente soltará
más osos eslovenos en los Pirineos hasta el año 2013.
Ello
ha motivó que el pasado sábado 13 de marzo más
de 2.000 personas se manifestaran en Tarbes, convocados por la Asociación
en Defensa de la Identidad de los Pirineos, para pedir que se paralicen
todos estos planes de reintroducción. Y por otro lado, días
después, Los Verdes de Aragón convocaban una concentración
de apoyo al oso en la villa de Ansó, montes por donde aún
campean los plantígrados llamados "Camille", "Aspe-ouest"
y "Nére".
Pero,
como telón de fondo de todas estas opiniones y confrontaciones
humanas, está el panorama real: del oso pardo que habitó
gran parte de los bosques y montañas pirenaicas y del resto
de la península Ibérica ya tan sólo quedan
3 ejemplares autóctonos -dos adultos y un osezno huérfano-,
a los que se les suman una quincena reintroducidos. Los científicos
consideran que ésta es una cifra inviable para garantizar
la supervivencia de este animal. Además, el núcleo
occidental osero pirenaico está formado por tan sólo
ejemplares machos, sin ninguna hembra con la que aparearse y reproducirse,
con lo que está en jaque la garantía de perpetuación
de una especie que es algo más que un eslabón en la
cadena ecológica, pues el plantígrado supone tanto
para conservacionistas como para montañeses un símbolo
del paisaje y la cultura de los Pirineos.
Rosa
Burgos, presidenta de Los Verdes-SOS Naturaleza, explica que "hoy
tenemos el reto de decidir sobre el futuro inmediato de una criatura
que perteneció a estas montañas. Hemos de decidir
si el oso tiene cabida entre nosotros. Si molesta, si realmente
es un obstáculo", y se pregunta "¿Es rentable
renunciar a estos planes? Yo pido que seamos valientes, que le demos
al animal la oportunidad de sobrevivir. Apostando por la vida, todos
saldremos ganando". Su compañero, el ecologista Jesús
Vallés, cree que bajo las palabras "debate sosegado"
o "pasos cautelosos" se esconde el no hacer nada, el dejar
que el oso se extinga. Pero otros grupos ecologistas prefieren luchar
por la salvación del oso intentando plantear propuestas que
contribuyan a mejorar la conservación de la especie, apoyando
las reivindicaciones justas de los ganaderos e impulsando un desarrollo
sostenible en las zonas oseras.
Los
ganaderos de ASAJA que viajaron a Francia a manifestarse recalcan
que los osos liberados al otro lado de los Pirineos no entienden
de fronteras. "No aportan nada estos animales, ni al turismo,
ni a la ganadería", añaden. David Solano, secretario
del sindicato agrario UAGA, puntualiza que "el mundo rural
habitado no está reñido con la biodiversidad, pero
lo más grave en este caso es que no se cuenta con los gestores
del territorio". La Fundación Oso Pardo opina que hay
que dialogar y buscar fórmulas de entendimiento: "Ese
es el error que no se hizo en su día, y que no podemos volver
a repetir", dice Guillermo Palomero, partidario de debates,
encuentros y charlas que anulen la actual desinformación
del territorio.
Mientras,
el Gobierno de Aragón, partidario de esta opción de
diálogo y de acercar posturas, defiende el gran esfuerzo
económico y humano que se está haciendo en las zonas
oseras de Huesca, especialmente con el sector ganadero: compensando
y sensibilizando a la gente de los valles, aportando ayudas económicas,
trabajando, sensibilizando, divulgando y vigilando en los municipios
donde habita aún este el animal.
Fuentes
oficiales explican que "por primera vez este año el
Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón asume
íntegramente con recursos propios estas líneas de
actuación, ya que no se reciben fondos europeos. Hasta el
ejercicio pasado, Aragón recibía financiación
europea a través de la medida agroambiental sobre compatibilización
de la ganadería en zonas de presencia de oso. El Departamento
de Medio Ambiente invierte este año 640.000 euros a través
de la Orden de ayudas para incentivar la ganadería extensiva
en espacios de la Red Natura 2000 del área pirenaica aragonesa
y para compensar los costes indirectos causados a las explotaciones
ganaderas en las zonas de presencia del oso, y de las que se han
beneficiado unos 580 ganaderos. De ellos, 220 se encuentran en zonas
oseras".
Ecologistas
irritados con esta situación como Jesús Vallés,
de Los Verdes, valoran muy positivamente este esfuerzo que los ganaderos
reciben, pero aseguran que para ellos "la reintroducción
de algunas hembras de oso es irrenunciable".
|