30
de Junio de 2010
El
Pais, hoy, en su Editorial Huelgas con rehenes, sobre
la huelga de Metro de Madrid:
El
derecho de huelga, que nadie cuestiona, implica la obligación
de respetar la legalidad: los servicios mínimos son una
garantía de proporcionalidad entre ese derecho y el de
los usuarios de servicios públicos esenciales: dos millones
diarios en el caso del Metro de Madrid.
Nada
justifica la inflexibilidad de un comité de empresa
que anuncia con toda tranquilidad que no respetará la legalidad,
y una parte del cual amenaza incluso con convertir la huelga en
indefinida. Caiga quien caiga, es decir, a despecho de dos millones
de usuarios damnificados directos, y los aún más
numerosos atrapados por el gigantesco atasco en que se convirtió
la capital de España. ¿Es así como piensan
convencer a los ciudadanos de que se sumen a la huelga general?"
Reconozco
que tengo una contradicción interna sobre este tema. Por
una parte entiendo lo que dice EL PAIS y opinan muchos ciudadanos:
Los pasajeros no han sido responsables de los recortes pero están
sufriendo sus consecuencias.
Por
otra parte tengo la percepción, que ya viene de lejos,
de que las huelgas al uso están perdiendo su eficacia,
han sido absorbidas por el sistema y han sido reconvertidas por
el poder en algo inutil, casi folclórico.
Hasta
tal punto llegó la esperpentización, que un alcalde
de Madrid, Álvarez del Manzano, del PP, propuso la construcción
de una manifestódromo para que las movilizaciones no interfiriesen
la vida de la ciudad. En un manifestódromo, hombre
de Dios, no hay protesta, sino apariencia de protesta, -contestó
Juan José Millás entonces.
En
situaciones como esta en las que me divido en contradicciones,
tiendo a colocar las cosas en una balanza. No resuelve pero ayuda
bastante. Y el peso de los platillos me lleva a aceptar con paciencia
la huelga del Metro.
Al
fin y al cabo la culpa no es del que se manifiesta, sino del que
les ha
empujado a hacerlo rompiendo la ley y lo pactado. ¿Alguien
puede explicar -se pregunta Gregorio
Gordo en su blog- porque el Metro de Madrid ha pasado en
escaso tiempo a aumentar la plantilla de directivos un 17%, adelgazando
la plantilla de quienes dan directamente el servicio?
Lo
digo para que miremos a la luna, no al dedo que está señalándola,
como suelen hacer algunos.