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Artículo
publicado en Heraldo de Aragón
Se
vuelve a hipotetizar sobre conversaciones entre el Gobierno y ETA.
Solo pueden consentirse unas: las de la entrega de las armas a cambio,
acaso, de algunas concesiones para reinserción de los presos
arrepentidos. De nada más.
¿Hemos
olvidado la lección magnífica de los sesenta? Apenas
muerto Franco, varias medidas tomadas entre el 25 de Noviembre de
1975 y el 14 de Octubre de 1977 excarcelaron a todos los presos
etarras y beneficiaron a mas de 12.000 reclusos en España.
La amnistía, en su ultimo acto, fue de tal naturaleza que
el aranista `Deia´, diario oficioso del PNV, se congratuló
por la liberación de los presos vascos (su típica
reflexión cazurra fue <<Gana Euskadi, que es lo que
importa>>) y le superó el proetarra 'Egin` que, el
día 15, tituló <<Euskadi consigue la amnistía
política>>. Días antes, 'Diario 16' había
abierto edición con alborozo: <<Amnistía total
para los vascos>>. La democracia satisfizo así una
insistente demanda de la izquierda pacifica.
Por
un instante, los optimistas creyeron que ETA se sumaria a la paz.
Apenas un año después, solo los ciegos persistían
en esa creencia. Como muestra de que su aversión no era contra
la dictadura, si no contra España, ETA se exhibió
cuando el país se disponía a votar la primera Constitución
democrática en casi medio siglo. Empezaba Diciembre de 1978
y la votación se convoco para el Domingo, 6. Los pistoleros
dejaron bien sentado que la democracia naciente no les parecía
menos aborrecible que la dictadura. España rozaba ya la instauración
del Estado de derecho y sus libertades cuando el Sábado,
5, los fanáticos mataron a tres personas en San Sebastian,
incluido un guardia urbano; el 6, a otra, en Santurce; el 13, a
dos más, en Vitoria y en Pasajes; el 17, a una séptima,
en la capital guipuzcoana; el 19, a un ex etarra (Joaquín
Azaoala, alias 'Yokin'), en Algorta; el 23, a otro donostiarra;
el 27, cayó la décima victima, en Ondarroa; el 30,
una más, en Yurreta; y cerraron el año abatiendo a
un industrial de Llodio. Esa fue para, los patriotas de ETA, la
bienvenida a la constitución. Por cierto que repudiada por
el PNV de Arzalluz.
Tras
aquello, algunos nunca hemos albergado ilusiones. El terrorismo
independentista vasco continúa mentalmente donde estaba y
así seguirá mientras exista.
Los
problemas que suscita ya no son de tanta envergadura pero los hay.
Revelan, como el hielo que flota en los mares gélidos, que
debajo se ocultan hechos opacos. En el Juzgado número 5 de
la Audiencia Nacional, el que hasta hace poco regía Baltasar
Garzón, no acaba de aclararse el feo caso del soplo policial
al recaudador etarra dueño del bar iruñés 'Faisán';
el feroz y atrabiliario Iñaki de Juana vuelve a poner en
evidencia al Gobierno y está fuera del control por visible
negligencia de las autoridades; Josu 'Ternera' vive libremente en
Lombardía, con un nombre portugués falso, y se cuida
en Düsseldorf una dolencia vascular, a pesar de haber orden
del Tribunal Supremo para su busca y captura, de estar condenado
en rebeldía por Francia a cinco años de prisión
y de que la fiscalía de la Audiencia Nacional lo acusa de
ordenar en 1987 la matanza de la casa cuartel de la Guardia Civil
en Zaragoza.
Hablando
de estas cosas, un amigo vasco me recuerda que los crímenes
de ETA se han cometido en un propicio caldo social de cultivo y
que existen espíritus heridos por ello para siempre:
<<Hasta
que el mundo nacionalista no haga examen de conciencia, declare
su propósito de enmienda, pida sinceramente perdón,
abjure de su ideario disolvente e indemnice, rehabilite y ofrezca
un homenaje a sus víctimas, la petición de redención
de cuentas será necesaria; es normal>>.
<<Una
txalaparta incesante de recriminación debe acompañar
las vidas de los filoetarras y forzarles a humillarse y pedir perdón
hasta confundirse con el paisaje. Han dedicado media vida a hacer
un infierno de la vida de mucha gente. Deben pasar el resto de la
suya pidiendo perdón por la mañana, por la tarde y
por la noche; cada vez que abran la boca, comenzar con una frase
de perdón, un 'lo siento'. Lo único que legítimamente
pueden hacer ahora es pedir perdón y sin esperar clemencia.
Son nazis a los que debe ensordecer la trompeta de juicio. Y el
juicio está llegando>>.
Palabra
de vasco que debe ser antepuesta a la voz del victimario.
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