En la pasada campaña electoral
de las elecciones al Parlamento Europeo, la Secretaria de Organización
del PSOE anunciaba que la crisis iba a ser tan breve que ya se
veían "brotes verdes". Hoy, más de un
año después, estamos todavía en medio de
una profunda crisis que afecta a la práctica totalidad
de la sociedad. En este contexto se recortan derechos sociales,
se rebajan los salarios de los pocos que quedan trabajando (considerando
el trabajo casi un privilegio y no como un derecho), congelan
pensiones, sube el IVA, favorece el despido. En definitiva, se
aprovecha para desmantelar el incipiente Estado del bienestar.
En
Aragón la situación se agrava. Nuestro Gobierno
recorta la inversión, baja el presupuesto en investigación
y la Universidad; tiene otros proyectos: Gran Scala, Motorland,
etc. La relación con Madrid es de sumisión. Si ya
se han recortado ¡¡en sólo dos años!!
El 23% de las inversiones del Estado en Aragón, desde Madrid
nos anuncian que no se desdoblarán las carreteras peligrosas,
que cerrarán los pocos trenes que quedan y que, además,
Aragón tiene que devolver dinero al Estado. Panorama desolador.
En
la pasada campaña electoral de las elecciones al Parlamento
Europeo, la Secretaria de Organización del PSOE anunciaba
que el primer semestre de 2010 iba a suponer una conjunción
de dos estrellas en el Mundo: Obama presidiendo los EEUU y Zapatero
presidiendo la Unión Europea. Pues bien, pasado el semestre
de la presidencia española de turno (es decir, que toca
cada x años) el panorama es desolador. Por supuesto, Zapatero
(un personaje de ínfimo nivel en la escena internacional)
no ha tenido su foto con Obama. La influencia del gobierno de
Zapatero ha sido nula. Las riendas se han llevado, fundamentalmente,
desde Alemania obviando al Presidente de turno, Zapatero, ante
su ínfimo nivel político.