En tiempos de parálisis económica,
hay que ser creativos para aumentar la riqueza de la ciudad y para
generar más empleo. En periodos como los que no está
tocando vivir, no basta con recortar gastos y esperar a que pase
el temporal con la esperanza de que todo vuelva a su ser. Hay que
apostar por el futuro, tratando de buscar nuevos nichos de crecimiento
para diversificar la economía y apoyar los sectores en los
que la ciudad destaca y gracias a los que se puede dinamizar la
economía local.
Y
eso es lo que está haciendo la Concejala del PAR Elena
Allué, con su trabajo al frente de la delegación
de Fomento y Turismo del Ayuntamiento de Zaragoza. Promocionar
la ciudad en el exterior y hacer que su nombre suene cada día
en más sitios, con el fin de atraer turistas, inversiones
y congresos no es una cuestión baladí ni un capricho
de nadie. Para amplios sectores de la ciudad, pese a quien pese,
la proyección exterior es una inversión de futuro.
A fin de cuentas, a mayor número de visitantes, mayor riqueza
y más puestos de trabajo se crean en la ciudad.
A
las excelentes cifras turísticas del los últimos
meses (el turismo en Zaragoza ha aumentado entre enero y junio
de este año un 30%), hay que destacar la importante labor
que se está haciendo en materia de congresos. Un sector
que ha inyectado en la ciudad 75 millones de euros repartidos
entre hoteles, bares y restaurantes, comercios, taxis o servicios
turísticos y de ocio por poner sólo unos ejemplos.
Con sólo 200.000 euros de inversión municipal, se
ha conseguido atraer a la ciudad 75 millones de euros.
Y
por poner otra cifra que muestra la importancia del turismo y
de los eventos en esta ciudad, por cada euro facturado en la Feria
de Muestras de Zaragoza se generaron otros 50 euros en el entorno
de la institución ferial. En cifras redondas, el impacto
que tiene la Feria de Zaragoza en la economía aragonesa
supera los 1.050 millones de euros al año. Una cifra nada
desdeñable para los tiempos de recortes que estamos viviendo.
Precisamente
por ello, y contra la corriente de determinados partidos políticos
de suspender cualquier tipo de gasto o de inversión, en
tiempos de crisis hay que valorar cuál es el rendimiento
de cada euro invertido. Es evidente que hay inversiones y gastos
que no generan empleo, y que son prescindibles en los tiempos
que nos está tocando vivir. Pero la promoción de
la ciudad es una pieza clave para la economía de cualquier
gran capital que quiera seguir creciendo. Invertir en promoción
exterior no es un gasto, es una inversión de futuro. Y
si además, vas creando tu marca para diferenciarte en este
competitivo mercado de las grandes ciudades, aportando creatividad
a la proyección exterior, tienes medio camino hecho.
Un
buen ejemplo de esta creatividad para generar riqueza en la ciudad
es la última propuesta de la concejalía de Fomento
y Turismo. De cara al próximo otoño, Zaragoza presentará
su gran potencial como destino de viajes de incentivos y de eventos
organizados por las grandes firmas del sector privado, a través
de su calidad hotelera y de servicios turísticos, y su
oferta "única" recreativa y de ocio.
La
campaña de captación de empresas que pondrá
en marcha abarcará a numerosas firmas de proyección
nacional e internacional que están ya consolidadas en el
mercado de los viajes de incentivos para trabajadores, organización
de eventos, etc. La acción de promoción directa
de la oferta de la capital aragonesa como destino "diferencial"
incluirá reuniones y presentaciones de la capital aragonesa
y sus atractivos turísticos, recreativos y empresariales.
Soluciones
activas para momentos de crisis. Porque al final, si no te mueves
para dinamizar la ciudad y atraer inversiones, nadie te va a venir
a buscar ni a regalarte nada. Un detalle que deberían tener
en cuenta todos esos agoreros que preconizan la suspensión
de las campañas de promoción de la ciudad en el
exterior. Efectivamente, si suspendes las campañas, te
ahorras el dinero de las campañas.
Pero
si no inviertes, tampoco llegan recursos desde el exterior. La
gente no va de turismo a una ciudad por ciencia infusa. Ni una
empresa tampoco decide organizar un congreso en una ciudad por
una bombilla que se la haya encendido en su cabeza al directivo
de turno. El turismo, y los congresos, se mueven por un trabajo
bien hecho, como el que se está realizando en Zaragoza.
Las excelentes cifras de la capital aragonesa en materia de turismo
y de congresos así lo avalan. Y el camino debe ser ese,
si queremos que Zaragoza se haga un hueco en el mercado urbano
como una de las ciudades emergentes más importantes del
sur de Europa.